Sustracción, novedad radical, fuerza-forma

2013-2017

  1. ¿Por qué querer nombrar lo que existe sin nombre? Esta ha sido la pregunta que funda a la investigación. Sin embargo, la pregunta esconde una funcionalidad a priori al nombrar. El nombrar al que alude la investigación no es aquel nombrar de lo que archiva, aplana, estatiza, numera, o finaliza.

  2. Este nombrar es una desautorización del nombre de la pertenencia y la exclusión. Ni nombra para el acceso, como una ciudadanía nacional, ni excluye como una dependencia, para invisibilizar lo que existe. El nombrar aquí es provisorio, local, operacional, en cierto modo, performativo. Su ocurrencia es desde ya una acción, y no se limita a la reflexión compuesta de lo que pudiese llegar a negar.

  3. Por último, la investigación tuvo por objeto el linde casi imperceptible de separabilidad entre filosofía y arte. Dicha relación aquí no queda cancelada. Por el contrario, la investigación y su autor esperan que, a través de su cuerpo, se inauguren vías de práctica crítica. Esta propuesta, en tanto que destino, no busca un fin, sino que la apertura de un agujero, o incluso menos que tal, el mero acto de un corte, o incluso, el acto de ese corte como medición propia de su a venir.